Ciudad de México, 31 de enero 2026.- El fraude digital en México se automatiza, se replica y se integra a la vida cotidiana.
71% de los fraudes financieros ya ocurre en canales digitales como pagos móviles, e-commerce y banca en línea; frente a 59% en 2018, de acuerdo con cifras sobre fraude cibernético en el país de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).
¿Cómo reforzar la seguridad en entornos digitales sin sacrificar privacidad ni experiencia de usuario?
Para los expertos de Unico, la red de verificación de identidad más grande del mundo, el diferenciador radicará en el uso de biometría facial y prueba de vida para autenticar usuarios con un 100% de certeza.
Esta tecnología permite blindar las transacciones contra amenazas avanzadas, ofreciendo una experiencia segura y sin fricción que mantiene la agilidad que la economía digital exige.
Analistas identifican 5 modalidades que están redefiniendo el mapa del fraude en 2026.
Fraudes cibernéticos más comunes
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Deepfakesy contenido sintético: cuando la evidencia deja de ser confiable.
Audio, video e imagen pueden fabricarse con suficiente realismo para engañar a personas y simular procesos automatizados, desde “autorizaciones” falsas hasta perfiles creados para tomar control de cuentas.
La escala de esta amenaza es crítica: un análisis de Unico reveló un crecimiento superior al 1000% en fraudes sofisticados entre 2024 y 2025, impulsados por una IA que perfecciona el realismo de las imágenes sintéticas, haciéndolas casi indistinguibles de las reales.
Ante este contenido que permea cada vez más el internet, las formas tradicionales de verificación ya no son suficientes para garantizar un entorno seguro.
Se requieren tecnologías más robustas que utilicen IA para combatir la IA, como la prueba de vida avanzada y soluciones de verificación de identidad potenciadas por Machine Learning (ML).
Los expertos señalan que esta evolución hacia una validación continua es indispensable para frenar al atacante, especialmente en un contexto donde el 60% de las empresas en América Latina solo verifica al usuario en el registro, dejando vulnerables las etapas posteriores del ciclo de vida del cliente.
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La Copa del Mundo 2026: el fraude se sube al evento.
Los grandes eventos benefician el turismo y el consumo, sin embargo, activan temporadas altas de estafas.
La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) ha alertado sobre fraudes ligados a venta de boletos y paquetes turísticos falsos para la Copa del Mundo en México, Estados Unidos y Canadá.
Lo que se perfila es un fraude de cadena completa, capaz de generar sitios clonados, anuncios pagados con aspecto oficial, atención al cliente simulada, mensajería directa y comprobantes alterados con herramientas cada vez más accesibles.
La vulnerabilidad de los datos crecerá frente a uno de los eventos deportivos más esperados del año, lo que alerta a las empresas a evitar fraudes en un contexto donde los intentos de fraude biométrico crecen año con año y más de la mitad de ataques buscan burlar sistemas de liveness con fotos, videos o deepfakes para tomar control de cuentas.
Esto impulsa a las empresas a sostener señales de identidad y prueba de vida durante todos sus procesos.
En 2026, la seguridad efectiva se medirá por la capacidad de detectar anomalías sin castigar al usuario legítimo.
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Juegos y apuestas en línea: Latam como objetivo prioritario.
Latinoamérica fue identificada como “zona crítica” por el crecimiento acelerado de fraude asociado a plataformas de entretenimiento digital, incluidas apuestas, especialmente en México, Brasil y Colombia.
En este contexto, la verificación de edad se vuelve crítica, por ejemplo, cuando se trata de menores de edad.
Ante la problemática, Unico ya desarrolló un sistema capaz de identificar con 100% de certeza si una persona es mayor de 18 años, manteniendo la privacidad como principio.
En 2026, muchas tácticas nacidas en la industria del juego impactarán en e-commerce y servicios financieros.
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Pagos digitales y toma de cuentas: el fraude más rentable será el que parezca normal.
En América Latina, más de 54% del fraude en pagos digitales está asociado a la toma de cuentas; es decir, el uso de credenciales reales para realizar transacciones.
La tendencia muestra que más del 60% de los fraudes digitales ya involucran credenciales válidas robadas, lo que convierte a la toma de cuentas en uno de los vectores de ataque de mayor crecimiento a nivel global.
Una identidad verificada en el alta no garantiza una identidad auténtica en el tiempo, lo que impulsa a las empresas a sostener señales de identidad durante todos los procesos.
En 2026, la seguridad efectiva se mide por la capacidad de detectar anomalías sin castigar al usuario legítimo.
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“Toque fantasma” y robos sin contacto: cuando lo físico abre la puerta a lo digital.
En espacios concurridos se han reportado modalidades conocidas como “toque fantasma”, asociadas a cargos sin contacto que aprovechan proximidad y descuido.
La mecánica sigue un patrón con transacciones rápidas y difíciles de atribuir.
En la región, los fraudes relacionados con pagos sin contacto y wallets crecieron más de 80% entre 2022 y 2024, impulsados por esquemas de proximidad, robo de credenciales y toma de dispositivos.
La convergencia entre delito físico y credenciales digitales obliga a tratar la identidad como un perímetro dinámico.
En cada modalidad, el fraude opera como una industria conectada y refuerza la necesidad de implementar pruebas de identidad en momentos clave, arquitectura de datos en tiempo real y colaboración entre empresas para cerrar el paso a identidades reutilizadas.
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