Ciudad de México, 23 de enero 2026.- El inicio de año tiene un fuerte impacto en el bolsillo de las y los mexicanos que debemos enfrentar la llamada “cuesta de enero”.
Los gastos de fin de año, el pago de deudas, los ajustes de precios y servicios, así como la presión por cumplir compromisos financieros acumulados, convierten este periodo en uno de los momentos de mayor estrés económico para los colaboradores y colaboradoras.
De acuerdo con la Encuesta Nacional sobre Salud Financiera (ENSAFI) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en México solo una de cada cuatro personas elabora un presupuesto y apenas 53% de las y los mexicanos lleva algún control de sus gastos.
Este fenómeno que afecta las finanzas personales también incide directamente en el bienestar, concentración y productividad de las organizaciones.
De no atenderse puede generar estrés laboral que impacta directamente en el rendimiento de las personas.
¡Supera la cuesta de enero!
Javier Alduncin, director de Recursos Humanos en Pluxee México, menciona que:
“Promover la salud financiera en los centros de trabajo es una oportunidad estratégica para que empresas y personas caminen juntas, combinando apoyos corporativos con decisiones más informadas, que permitan hacer rendir mejor el ingreso disponible”.
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Para lograrlo, comparte cinco recomendaciones para fortalecer las finanzas de las y los colaboradores y apoyar su bienestar integral.
- Reforzar beneficios que alivien el gasto cotidiano. Las empresas pueden aprovechar beneficios como vales de despensa, alimentación o movilidad.
De acuerdo con el Estudio Panorama Laboral Pluxee 2025, los trabajadores formales reciben en promedio tres prestaciones superiores a la ley.
Estos apoyos permiten liberar flujo de efectivo en los hogares y ayudan a que el salario rinda más, evitando deudas innecesarias.
- Acceso a liquidez de forma responsable. Facilitar esquemas como el anticipo de nómina o acceso al salario ya trabajado, puede representar un respiro financiero para quienes lo necesiten.
Si se usan con planeación, estas opciones reducen el estrés y fortalecen el desempeño.
Actualmente, esta prestación se encuentra entre los beneficios más valorados por los colaboradores.
- Educación financiera práctica y accesible. Talleres breves o contenidos digitales sobre presupuestos, control de gastos y manejo de deudas permiten a los colaboradores tomar mejores decisiones.
A nivel individual, identificar gastos hormiga y priorizar pagos es clave para estabilizar las finanzas en el primer trimestre del año.
- Planeación y ajustes personales de consumo. Para el colaborador, enero es un buen momento para revisar suscripciones, renegociar servicios y evitar compras impulsivas.
Pequeños ajustes pueden traducirse en grandes ahorros al final de mes.
- Comunicación clara y corresponsabilidad financiera. Es clave que las empresas comuniquen de manera clara los beneficios disponibles y fomenten una cultura de corresponsabilidad financiera.
Cuando los colaboradores conocen y aprovechan estos apoyos, y adoptan hábitos financieros más saludables, el impacto positivo se multiplica.
La “cuesta de enero” no es solo un desafío individual, es un tema organizacional.
Las empresas que acompañan a sus equipos en este periodo crítico no solo fortalecen su propuesta de valor, también construyen confianza, compromiso y una base más sólida para arrancar el año con foco, bienestar y mejores resultados.
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