Ciudad de México, 29 de marzo 2026.- Sabemos que entender todas las letras chiquitas de un seguro médico puede ser complicado.
Pero cuando se trata de tu salud (y tu cartera), conviene tener el panorama claro. La buena noticia: no necesitas ser experto.
Salvador Alonso y Caloca, director general de Seguros Banorte nos explica a detalle.
Un seguro médico es un contrato que te protege económicamente.
¿Por qué? Tú pagas una prima (mensual o anual) y a cambio, la aseguradora cubrirá gran parte de los gastos médicos, desde consultas hasta hospitalización, si te enfermas o tienes un accidente.
No es un gasto, es una inversión en tranquilidad.
Conceptos clave de tu seguro médico
Prima: lo que pagas por tu seguro (piénsalo como tu suscripción a la vida sin sustos financieros).
Deducible: cuando tienes un siniestro, es la cantidad específica que tú cubres antes de que el seguro empiece a pagar.
Coaseguro: el porcentaje que compartes con la aseguradora después del deducible.
Suma asegurada: el monto máximo de gastos médicos que cubre tu seguro.
Red hospitalaria: los hospitales y médicos con los que puedes atenderte.
Cobertura: define qué enfermedades, tratamientos y servicios están incluidos en tu póliza.
Tiempos de espera: los tiempos de espera son un periodo de tiempo que debes esperar después de contratar tu seguro de Gastos Médicos Mayores para que algunas enfermedades o tratamientos empiecen a estar cubiertos.
Dicho de forma simple: aunque ya tengas tu seguro activo, no todo se cubre desde el primer día.
Algunas cosas requieren que pase cierto tiempo para que el seguro las pague.
Estos tiempos existen para que el seguro no se contrate solo cuando la persona ya sabe que necesita un tratamiento específico.
Ejemplo: contratas tu seguro hoy y dentro de 3 meses necesitas una cirugía de hernia, pero esa cirugía tiene un tiempo de espera de 12 meses.
¿Qué pasa? el seguro no la cubre, porque todavía no ha pasado el tiempo necesario.
Va un ejemplo. Imagínate que tienes un seguro con estas condiciones:
Deducible: $10,000
Coaseguro: 10%
Suma asegurada: alta (no te preocupas por el tope en este caso)
Ahora pasa algo: te hospitalizan y la cuenta total es de $100,000
Así se divide:
Primero pagas el deducible: tú cubres los primeros $10,000.
Después entra el coaseguro:
Quedan $90,000.
De eso:
Tú pagas el 10% = $9,000
La aseguradora paga el 90% = $81,000
Total que pagas tú: $10,000 (deducible) + $9,000 (coaseguro) = $19,000
Total que paga el seguro: $81,000
Traducción al español “sin términos raros”:
Sin seguro: pagas $100,000
Con seguro: pagas $19,000
O sea, el seguro no elimina el gasto… pero sí evita que tu cuenta hospitalaria sea nivel “villano de película”.
¿Y por qué debería importarte?
Porque nadie planea enfermarse, pero todos estamos expuestos.
Un seguro médico te ayuda a:
- Evitar deudas gigantes
- Acceder a mejores hospitales y especialistas
- Proteger tu patrimonio (y tus planes futuros, tipo viajes, casa, etc.)
Existen opciones como los Seguros de Gastos Médicos de Seguros Banorte, que están diseñados para adaptarse a diferentes etapas de vida.
Es decir, no necesitas ser millonario ni experto financiero para tener uno; puedes encontrar coberturas que se ajusten a tu presupuesto y necesidades.
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