Los patrocinios deportivos están cambiando. Ahora va más allá del nombre de la marca en las camisetas, lo que durante años se midió por la visibilidad de una marca en una cancha, un uniforme o una transmisión, hoy también comienza a evaluarse por su capacidad para generar oportunidades económicas y fortalecer comunidades.
En un país donde la inclusión financiera y la movilidad social continúan siendo desafíos importantes, el deporte se perfila como una herramienta capaz de conectar talento, desarrollo local y oportunidades para miles de personas.
Para Gabriel Ramírez Landa, director de banca empresarial y corporativa de Banco Azteca, el impacto de estas iniciativas puede ir mucho más allá del ámbito deportivo.
“El deporte tiene una enorme capacidad para construir comunidad, activar economías locales y generar oportunidades alrededor de las personas, las familias y los negocios”, afirmó durante una entrevista con Gira tus Finanzas.
La visión refleja una tendencia cada vez más presente entre empresas e instituciones que buscan que sus inversiones en deporte tengan efectos tangibles en las comunidades donde operan.
¿Por qué los patrocinios deportivos están cambiando?
La conversación sobre los patrocinios deportivos ha evolucionado significativamente en los últimos años.
De acuerdo con Ramírez Landa, anteriormente el principal indicador era la exposición de marca. Actualmente, también se busca medir el impacto económico y social que estas alianzas pueden generar.
Esto incluye la capacidad de fortalecer comunidades, impulsar actividades económicas locales y crear espacios de desarrollo para personas vinculadas al ecosistema deportivo.
“Más allá del posicionamiento, los patrocinios pueden convertirse en plataformas que fortalecen comunidad, identidad, oportunidades económicas y movilidad social. La clave está en no verlos como eventos aislados, sino como relaciones de largo plazo”, destacó.
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Patrocinios deportivos que fortalecen comunidades
Uno de los principales aprendizajes identificados por la institución es que los mejores resultados aparecen cuando los patrocinios deportivos forman parte de una estrategia más amplia de desarrollo.
Cuando estas iniciativas se diseñan como ecosistemas, pueden contribuir a la formación de talento, abrir oportunidades para negocios relacionados con el deporte y generar beneficios económicos que trascienden los eventos o competencias.
Desde esta perspectiva, los patrocinios deportivos pueden convertirse en una herramienta para acercar oportunidades a personas y comunidades que tradicionalmente han tenido menos acceso a ellas.
Apoyos y movilidad social
La movilidad social ocurre cuando las personas logran mejorar sus condiciones económicas y ampliar sus oportunidades de desarrollo.
“Cuando los patrocinios se diseñan como ecosistemas, su impacto va mucho más allá del apoyo económico. Pueden generar formación, impulsar talento, activar economías locales, abrir oportunidades para negocios vinculados al deporte y fortalecer comunidades”, enfatizó.
Para lograrlo, el directivo considera fundamental combinar inclusión financiera, educación financiera, digitalización y colaboración entre distintos actores.
El acceso a herramientas financieras, acompañado de oportunidades para desarrollar talento y fortalecer capacidades, puede contribuir a generar crecimiento económico sostenible para personas, familias y empresas.
El futuro de los patrocinios deportivos
Gabriel Ramírez, resaltó que actualmente Banco Azteca participa en distintas iniciativas deportivas y comunitarias, entre ellas el patrocinio al Comité Olímpico Mexicano y el respaldo a atletas durante sus procesos de preparación.
Agregó que el objetivo es impulsar el talento, fortalecer ecosistemas económicos y contribuir al desarrollo de las comunidades donde la institución tiene presencia.
A medida que el deporte continúa creciendo como un espacio de encuentro para millones de personas, también aumenta la posibilidad de que los patrocinios deportivos generen un impacto que vaya más allá de la cancha,
Porque cuando una estrategia deportiva logra conectar talento, inclusión financiera y desarrollo comunitario, el resultado puede traducirse en más oportunidades para las personas y en una movilidad social más amplia y sostenible, resaltó.
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