Ciudad de México, 22 de enero 2026.- ¿Tienes más de 50 años y buscas cómo convertir tu experiencia en ingresos? Aquí te decimos cómo empezar.
En México ya se está configurando una nueva economía de la experiencia.
Con 15% de la población mayor de 60 años, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), miles de profesionistas con trayectoria siguen generando valor en un mercado que empieza a pagar por criterio, especialización y toma de decisiones informadas.
La edad no garantiza oportunidades, pero bien gestionada se convierte en una ventaja económica clara:
- Ingresos más estables
- Proyectos mejor seleccionados
- Una relación distinta (más estratégica) con el trabajo y el dinero
Experiencia bien pagada
Los datos internacionales lo confirman: según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el empleo de personas entre 50 y 59 años creció casi 20% en la última década.
Pero el verdadero hallazgo está en los números del Fondo Monetario Internacional (FMI): quienes mantienen salud física y mental activa después de los 50 pueden aumentar su productividad hasta 30% y sus ingresos 35% respecto a etapas anteriores.
La razón es simple: experiencia + salud + actualización = criterio que las empresas y clientes pagan bien.
Grupo Viraal, una firma especializada en educación y planeación financiera para trabajadores, jubilados y pensionados, comparte tres movimientos financieros clave que funcionan para que la experiencia se convierta en un activo estratégico y en una fuente de oportunidades.
Movimientos financieros clave:
1. Audita tu capital invisible. Tu experiencia es un activo, pero necesitas cuantificarlo.
Grupo Viraal te recomienda hacer una lista de 10 problemas que has resuelto en tu carrera que nadie más en tu círculo puede resolver; luego, identifica a tres personas que pagarían por tu asesoría o mentoría; por último, calcula: si trabajaste 25 años, acumulaste al menos 50 mil horas de experiencia especializada.
Con ese detalle en mente, escribe tu “inventario de valor”, lo que será la base de tu pitch como consultor, asesor o formador.
2. Diseña tu modelo de ingresos flexible. La clave no es trabajar más, sino cobrar mejor.
¿Consultoría por proyecto? Cobra por resultado, no por hora. ¿Mentoría grupal? Multiplica tu tiempo asesorando a varios clientes simultáneamente.
¿Productos de conocimiento? Crea cursos, guías o plantillas que se vendan sin tu presencia. Por ejemplo, un exdirector de recursos humanos cobra $15,000 MXN por sesión de consultoría estratégica (4 horas).
Trabaja 8 sesiones al mes: $120,000 mensuales con flexibilidad total.
3. Invierte en tu “mantenimiento profesional”. El talento senior pierde valor cuando se vuelve obsoleto.
Destina el 10% de tus ingresos a Actualización técnica (certificaciones, cursos especializados); salud preventiva (chequeos, actividad física, nutrición); y networking estratégico (eventos de tu industria, comunidades profesionales).
“La experiencia bien gestionada, además de generar ingresos, te da autoridad, propósito y control sobre tu tiempo“, explicó Óscar Berumen, especialista en planeación financiera para trabajadores senior.
En ese sentido, la pregunta ya no es “¿a qué edad me jubilo?” sino “¿cómo convierto mi trayectoria en un negocio?”.
Para empezar, Grupo Viraal sugiere agendar una hora a la semana para mapear tu capital de experiencia.
Identifica un solo servicio que puedas monetizar en 30 días. Recuerda que las oportunidades no pueden esperar.
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