La propuesta para reducir la cuota de intercambio —uno de los costos que forman parte de aceptar pagos con tarjeta— busca que más tienditas y pequeños negocios paguen menos por procesar transacciones. Sin embargo, BBVA México advierte que esta disminución podría generar efectos contrarios a los esperados.
¿Qué es exactamente lo que Banxico quiere reducir?
Recientemente el Banco de México y la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) presentaron una propuesta para reducir la cuota de intercambio.
Cuando un cliente paga con tarjeta, el comercio paga una comisión al banco o al agregador que le dio la terminal. Esa comisión se llama tasa de descuento, y engloba varios costos operativos.
Dentro de ese costo, existe una parte llamada cuota de intercambio. Esa cuota no la paga directamente el comercio,
la paga el banco adquirente (el del comercio) al banco emisor (el que emitió la tarjeta del cliente).
Es un cobro entre bancos, que compensa al emisor por validar la transacción, asumir riesgos antifraude y mantener la infraestructura de pagos.
El anteproyecto de Banxico propone bajar significativamente esa cuota entre instituciones financieras. La expectativa es que, si los bancos pagan menos entre ellos, puedan reducir la comisión que cobrán a los comercios.
Sin embargo, BBVA México señala que esa reducción no necesariamente se trasladará a los negocios.
La postura de BBVA: podría afectar la digitalización
Durante la presentación del Informe de Situación Banca en México, Carlos Serrano, economista jefe de BBVA México, aseguró que el banco coincide con la autoridad en el objetivo de ampliar el uso de pagos digitales, pero no en el mecanismo.
“Estamos totalmente de acuerdo con que más comercios se digitalicen, eso beneficia a todos. Pero poner un tope fijo a la cuota de intercambio es un control de precios que puede tener efectos negativos”, advirtió Serrano.
Actualmente, las cuotas de intercambio en México representan entre 1.8% y 2% del monto pagado con tarjeta. El anteproyecto del Banco de México plantea reducirlas a 0.3% en tarjetas de débito y 0.6% en crédito, un ajuste considerable que impactaría directamente en los ingresos de los bancos emisores.
“Si se reducen demasiado estas cuotas, los bancos podrían tener menos incentivos para emitir tarjetas, invertir en seguridad o atraer nuevos usuarios. En el mediano plazo, eso puede frenar la digitalización”, explicó Serrano.
Esta reducción impactaría directamente a los ingresos de los bancos emisores, no a los comercios, por lo que Serrano advierte que, si esos ingresos bajan demasiado, los bancos podrían tener menos incentivos para:
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Emitir nuevas tarjetas,
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Invertir en seguridad,
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Desarrollar tecnología,
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Atraer usuarios al sistema financiero.
“Si se reducen demasiado estas cuotas, los bancos podrían tener menos incentivos para emitir tarjetas, invertir en seguridad o atraer nuevos usuarios. En el mediano plazo, eso puede frenar la digitalización”, insistió.
¿Bajarán las comisiones a los comercios? BBVA dice que no es seguro
Aunque Banxico busca reducir costos para los pequeños negocios, BBVA aclara que poner un tope a la cuota entre bancos no garantiza que la tasa de descuento (la comisión del comercio) disminuya.
Esto depende de cada banco adquirente y de cada agregador:
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Clip
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Mercado Pago
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Billpocket
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bancos tradicionales
Cada uno define sus precios con base en sus costos operativos, su riesgo, su modelo de negocio y su competencia.
“El tope no asegura que las tasas de descuento bajen, solo modifica la distribución entre bancos emisores y adquirentes”, explicó Serrano.
Preocupación adicional: efectos en competencia y en fintechs
Alfonso Gurza, economista principal de BBVA México, advirtió que la medida también podría afectar a fintechs y bancos pequeños que dependen en mayor medida de las cuotas de intercambio para operar.
“Si se limita demasiado la cuota de intercambio, los bancos pequeños y las fintechs tendrán menos incentivos para competir. Eso puede terminar afectando justo a los comercios que se quiere apoyar”, afirmó.
El especialista subrayó que las comisiones ya han venido bajando de manera natural por:
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mayor competencia,
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mayor volumen de transacciones digitales,
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y eficiencias tecnológicas.
“Hay que buscar un equilibrio entre reducir costos y mantener incentivos para invertir en infraestructura y seguridad. Un control de precios podría ser un paso atrás”, advirtió.
Un paso clave para la inclusión financiera, pero con cautela
BBVA reconoce que la digitalización de pagos es fundamental para la inclusión financiera, pero insiste en que los cambios deben cuidar los incentivos que hacen posible que más personas y comercios usen y acepten tarjeta.
“El objetivo de incluir a más personas y comercios en el sistema financiero es compartido, pero hay que hacerlo cuidando los incentivos que lo hacen posible”, concluyó Serrano.
En un país donde más de la mitad de las compras todavía se realizan en efectivo, las decisiones regulatorias sobre la cuota de intercambio serán cruciales para equilibrar:
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menores costos para los negocios,
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más competencia en el sistema de pagos,
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y suficiente inversión en seguridad y tecnología.
¿Qué es la cuota de intercambio y cómo funciona?
Cuando un cliente paga, por ejemplo, 100 pesos con tarjeta, el negocio no recibe los 100 completos. El adquirente (el banco o empresa que le proporciona la terminal) cobra una comisión, digamos 2%, y deposita 98 pesos al comercio.
De esos dos pesos retenidos, una parte se entrega al banco emisor de la tarjeta. Esa fracción es la cuota de intercambio.
El Banco de México busca poner un tope al cobro por aceptar pagos con tarjeta para reducir ese componente y así aliviar los costos de los pequeños negocios. Sin embargo, BBVA argumenta que el cambio no garantiza que los comercios realmente paguen menos.
“El tope no asegura que las tasas de descuento bajen, solo modifica la distribución entre bancos emisores y adquirentes”, comentó Serrano.
