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Tips para Saldar tu Tarjeta de Crédito

México, marzo 2021.- En México, la falta de educación financiera ha contribuido a que las tarjetas de crédito (TDC) representen una deuda importante para un gran número de personas, y si bien el 60% de las y los tarjetahabientes siempre procuran pagar la totalidad de sus plásticos, también han tenido comportamientos que resultaron en intereses o comisiones al menos en una ocasión desde que adquirieron su tarjeta.

Si bien cuando inició la pandemia las instituciones bancarias del país se adhirieron a un programa de diferimiento de pagos, ofreciendo la oportunidad de congelar temporalmente la deuda y los intereses de los tarjetahabientes, muchas personas no pudieron evitar quedarse atrás con sus pagos.

“El programa de diferimiento de pagos representó una gran oportunidad para que miles de mexicanas y mexicanos pudieran administrar sus finanzas personales en un escenario económico y socialmente complejo como lo es la pandemia; sin embargo, esta crisis se extendió más de lo previsto, de tal modo que aún no podemos hablar de recuperación económica y las finanzas de una buena parte de la población continúan en números rojos”, señala Fernando González, CEO de Coru, gimnasio financiero digital.

De acuerdo con Coru, el 46% de las y los usuarios han tenido que pagar comisiones o intereses de tarjetas de crédito al menos una vez, el 50.4% ha pagado al menos una vez solo la cantidad mínima requerida, y el 23% al menos una ocasión excedió su línea de crédito.

En este sentido, las deudas con tarjetas de crédito aumentaron, ya sea porque aumentaron los gastos de las personas, disminuyeron sus ingresos, o en el peor de los escenarios, perdieron su empleo. Según datos de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), la morosidad de estos plásticos pasó de 4.88% que se registró en 2019 a 6.92% durante 2020.

Por su parte la Asociación de Bancos de México (ABM) señalan que el programa de aplazamiento de pagos benefició a 8.6 millones de clientes de la banca, con créditos por un valor de 1.1 billones de pesos, de los cuales el 24.8% corresponden a deudas con TDC.

La segunda parte del programa de apoyo inició en octubre de 2020 y contempló la reestructuración de las deudas vigentes, ya que la situación financiera de muchas usuarias y usuarios sigue siendo un desafío.

 

Consejos que pueden ayudar a las y los usuarios de servicios financieros a saldar la deuda de su tarjeta de crédito:

Renegociar la deuda. Usualmente, las instituciones financieras suelen tener cierta flexibilidad para que las y los cuentahabientes morosos puedan ponerse al corriente con sus pagos. Una de ellas, es renegociar la deuda, lo cual brinda la posibilidad de extender el plazo de pago, consolidar la deuda o armar un plan de pagos fijos que se adapte a sus posibilidades.

No adquirir deudas para pagar otras. Uno de los errores más usuales consiste en solicitar un préstamo para saldar una deuda. Si bien el éxito de esta decisión depende de muchos factores, lo recomendable es que si se tiene una deuda en la tarjeta de crédito, no se adquiera otra para pagarla.

Transferir deudas a otras tarjetas. Cuando se tienen deudas en varias tarjetas de crédito es posible transferirlas a una sola. Si elegimos esta opción, debemos tener cuidado en optar por la tarjeta que ofrezca la menor tasa de interés; así, aunque la deuda sea la misma, los intereses serán menores y el pago de la deuda será más accesible.

¡Ojo! Hay que considerar que en algunos casos este tipo de transferencias suelen tener un costo que varía dependiendo de cada entidad bancaria.

Pagar más del mínimo. Para saldar la deuda de una tarjeta de crédito es indispensable pagar más del mínimo para evitar generar mayores intereses. Esto puede ser todo un reto para muchas personas, por ello es importante hacer ajustes al presupuesto mensual para identificar los gastos innecesarios y que ese dinero se destine al pago de la deuda.

Poner un alto a las compras.  Es importante para evitar que la deuda de la tarjeta de crédito crezca, limitar, en la medida de lo posible, el uso del plástico. Si se tienen pagos domiciliados o cobros a meses, debemos considerar que dejar de usarla no implica que la deuda se detenga, pero sí ayuda a que la deuda no se incremente.

 

La adecuada gestión de los productos financieros es esencial para que estos funcionen como una herramienta que nos ayude a alcanzar nuestras metas financieras y mejorar nuestra calidad de vida. No obstante, la pandemia por COVID-19 generó una crisis sin precedentes que llevó a miles de personas a incumplir con sus compromisos financieros.

Finalmente, Fernando González, de Coru comentó que a pesar de que esta etapa concluyó en enero pasado, “eso no significa que las personas usuarias de la banca estén en mejores condiciones financieras que les permitan ponerse al corriente con sus pagos, ya que muchas de ellas arrastran grandes deudas desde antes de la llegada del COVID. Esto habla de que cuando empezó la crisis ya tenían un problema de impago considerable, y por ende sus posibilidades financieras de reaccionar ante esta situación eran de por sí limitadas”.

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