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Tips para comenzar el 2021 con un “colchoncito” de emergencias

Ciudad de México, noviembre 2021.- Ante lo desafiante que han sido los últimos años en materia económica, uno de los elementos que ha retomado  importancia en las finanzas personales y familiares es la creación de un fondo para emergencias, ya que es una de las mejores opciones para proteger las finanzas ante problemas o situaciones inesperadas, sin tener que sacrificar unos gastos por otros o caer en un sobrendeudamiento.

 

Preparación de “el colchoncito”

Un fondo de emergencias es un “colchoncito” de dinero que te permite cubrir imprevistos de distinta naturaleza, como el desempleo, enfermedades o reparaciones en casa por afectaciones provocadas en eventos naturales como un sismo, inundaciones o deslizamientos de la tierra.

Aunque es poco posible predecir con exactitud dichos fenómenos, lo que sí puedes saber es que no estamos exentos de que alguno suceda. Dependiendo la magnitud, un común en estas situaciones, es que usualmente orillan a las personas a efectuar gastos no planeados para poder afrontarlas o superarlas. Lo que hace necesario tener un respaldo para sobrellevar la situación sin generar afectaciones irreparables o muy duraderas en tus finanzas. Sin embargo, a pesar de su relevancia, en la actualidad, sólo el 39% de los jóvenes ahorran para hacer frente a imprevistos, según datos del reporte Ahorro y Futuro, ¿cómo viven los jóvenes el retiro?, elaborado por la Asociación Mexicana de Administradoras de Fondos para el Retiro (AMAFORE).

Pero… ¿cuánto dinero debo ahorrar?”.

Expertos de Principal, compañía especialista en gestión de activos a largo plazo, sugirieron que, para iniciar, podrías blindarte con tres y seis meses de ahorro, calculados con base en tus gastos habituales.

Es importante que se considere que un fondo de emergencia no se construye de la noche a la mañana, para consolidarlo, un paso fundamental es crear el hábito del ahorro y, a partir de ello, destinarle fondos con base en una periodicidad.

 

Recomendaciones de Principal para comenzar el colchoncito:

  • Automatiza el dinero que le destinas

Aprovecha el servicio de apartado que tienen algunas de las aplicaciones y/o plataformas de las instituciones bancarias para que el ingreso a la cuenta donde lo guardas (ya sea bancaria o de algún producto de inversión) sea recurrente, igual que lo haces con los pagos de otros servicios, como membresías o plataformas para ver tus series, películas y escuchar tu música favorita.

Recuerda que lo que no se ve no se siente, por lo que costará menos trabajo no tener disponible para gastar el dinero que destinas al ahorro, y en poco tiempo, podrías  acostumbrarte a ni siquiera contar con él de forma inmediata.

Esto te ayudará también a hacer del ahorro un hábito prioritario y no sólo destinar el dinero “que sobra”, como usualmente se hace.

 

  • Sepáralo de tu cuenta de uso cotidiano

Ahora que empieza la temporada de promociones de fin e inicio de año, ten en mente que comprarte unos zapatos, cambiar de celular, adquirir una nueva televisión porque la tuya te parece anticuada o ir a desayunar en un lujoso sitio, no son emergencias.

Para evitar esas tentaciones y darle la seriedad que un verdadero evento inesperado requiere, guarda tu fondo de emergencia en una cuenta separada, destinada exclusivamente para ese fin. Procura hacerlo en instrumentos formales, para evitar riesgos en opciones informales como tenerlo bajo el colchón o las tandas que pueden terminar por empeorar tu situación en caso de emergencia.

 

  • Mantén tu dinero trabajando

Busca alternativas que no sólo te permitan guardarlo de forma segura, como una cuenta de débito en el banco, sino también la posibilidad de hacerlo crecer. Utiliza instrumentos como un Fondo de Inversión que te permita tenerlo a la vista, es decir, sin fijar un plazo obligatorio y con la facilidad de poder retirarlo tan pronto se requiera.

Guardarlo como Ahorro Voluntario en tu cuenta individual Afore podría ser otra alternativa. De este modo podría darte la posibilidad de generar rendimientos, sin olvidar también que, en el mejor de los casos, si no lo utilizas, es dinero que sumará a tu monto de pensión una vez llegada tu edad de retiro.

 

Una vez que cuentes con tu fondo de emergencia incluye en tu presupuesto la posibilidad de seguir ahorrando, aún si tu “guardadito” es suficiente para respaldar, al menos, seis meses de gastos. De ser posible, fija metas que requieran plazos más largos, como cubrir un año entero tus ingresos totales, incluyendo gastos y otros planes para los que destinas recursos más allá de los que son solo esenciales.

Para el personal de Principal, lo anterior, te permitirá contar con la seguridad financiera suficiente para estar mejor preparado. Ahora que conocer, de algún modo, cómo prepararte para aminorar los estragos de situaciones inesperadas, no olvides prepararte también para aquellas que sabes traerán un mejor fruto: tu retiro, adquirir una vivienda o estudiar algún posgrado, por mencionar algunos ejemplos.

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