¿Quieres comprar un automóvil, viajar, estudiar o ahorrar para el enganche de una casa, pero sientes que tu dinero apenas alcanza para cubrir los gastos de cada mes?
Cumplir tus metas financieras no depende únicamente de cuánto ganas, sino también de cómo administras tus ingresos, organizas tus compromisos y planeas el uso de tu dinero.
De acuerdo con la Encuesta Nacional de Gasto (ENG) 2025 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), los hogares mexicanos destinaron, en promedio, 4 mil107 pesos mensuales al ahorro, pago de créditos y otras erogaciones financieras y de capital.
Este dato muestra que una parte de los recursos familiares se dirige a compromisos financieros y operaciones relacionadas con el patrimonio, además de los gastos cotidianos. Sin embargo, no significa que los hogares ahorren necesariamente esa cantidad cada mes.
En este contexto, especialistas de Círculo de Crédito señalan que contar con una buena planeación financiera permite identificar cuánto dinero se tiene disponible para alcanzar nuevos objetivos y, cuando es necesario recurrir al financiamiento, hacerlo de acuerdo con la capacidad de pago.
“Organizar nuestras finanzas también significa decidir qué queremos lograr con el dinero que recibimos. Cuando conocemos nuestros gastos y compromisos, podemos identificar nuevas oportunidades para cumplir metas”, explicó Juan Manuel Ruiz Palmieri, CEO de Círculo de Crédito.
El directivo añadió que el financiamiento puede formar parte de esa planeación, siempre que responda a la capacidad económica de cada persona.
6 consejos para organizar tu dinero y cumplir tus metas financieras
Si entre tus propósitos está comprar un automóvil, realizar un viaje o comenzar a construir un patrimonio, Círculo de Crédito comparte seis recomendaciones para administrar mejor tus recursos.
1. Dale un propósito a tus ingresos.
Antes de gastar, identifica cuánto dinero necesitas para cubrir alimentación, transporte, vivienda, servicios y deudas.
Después, revisa qué cantidad puedes destinar a tus metas financieras. No importa si al principio es poco; lo importante es establecer un monto que puedas mantener sin descuidar tus necesidades.
2. Organiza tus fechas de pago.
¿Te ha pasado que llega la fecha de pago de tu tarjeta y ya gastaste parte del dinero que necesitabas?
Elabora un calendario con las fechas en las que recibes tus ingresos y aquellas en las que debes pagar créditos, servicios y otros compromisos.
Esto te ayudará a distribuir mejor tu dinero y evitar atrasos que puedan generar intereses o afectar tu historial crediticio.
3. Ponle números a tus metas.
No basta con decir que quieres ahorrar para unas vacaciones o comprar un automóvil. Es importante definir cuánto necesitas y en qué plazo deseas conseguirlo.
Por ejemplo, si tu objetivo es reunir 24,000 pesos en un año, tendrías que apartar 2,000 pesos mensuales, sin considerar posibles rendimientos.
De esta manera podrás identificar si la meta es viable de acuerdo con tus ingresos.
4. Pon a prueba tu capacidad de pago.
Antes de solicitar un préstamo, realiza un ejercicio: durante dos o tres meses, aparta el equivalente a la mensualidad que pagarías por el crédito.
Si puedes hacerlo sin descuidar tus gastos indispensables ni recurrir a nuevas deudas, tendrás una referencia de cuánto podrías destinar al financiamiento.
Recuerda que este ejercicio no garantiza que puedas pagar un crédito durante todo su plazo, por lo que también debes considerar imprevistos y posibles cambios en tus ingresos.
5. Conoce tu Credit Score.
El Credit Score es un indicador que ayuda a evaluar el comportamiento crediticio de una persona, considerando factores como su historial de pagos y el uso de sus líneas de crédito.
Conocerlo te permitirá identificar aspectos de tu comportamiento financiero que puedes mejorar antes de solicitar un nuevo financiamiento.
Sin embargo, un buen puntaje no garantiza la aprobación de un crédito, ya que cada institución considera sus propios criterios.
6. Calcula el costo total de tus proyectos.
Si necesitas financiamiento para alcanzar una meta, no te fijes únicamente en la mensualidad.
Considera la tasa de interés, las comisiones, los seguros y otros cargos asociados al préstamo. También revisa el Costo Anual Total (CAT), que permite comparar el costo de diferentes opciones crediticias.
Así podrás evaluar si el financiamiento realmente se ajusta a tu presupuesto.
¿Cómo saber si puedes solicitar un crédito para cumplir tus metas?
Imagina que quieres comprar un automóvil. Antes de acudir a una institución financiera, calcula cuánto cuesta, cuánto puedes reunir para el enganche y qué mensualidad podrías cubrir.
También considera gastos adicionales como seguro, mantenimiento, combustible y otros desembolsos relacionados con el vehículo.
Con esta información podrás determinar si te conviene solicitar un crédito, ahorrar durante más tiempo o buscar una alternativa de menor costo.
“Dar dirección al dinero es una forma de transformar los ingresos en posibilidades. Al conocer cómo se distribuyen los recursos y mantener una visión clara de la situación crediticia, las personas pueden tomar decisiones que atiendan sus necesidades actuales y, al mismo tiempo, las acerquen a los proyectos que desean realizar”, agregó Ruiz Palmieri.
La clave es que tus metas financieras no se conviertan en una presión para tu bolsillo. Tener un presupuesto, conocer tus deudas y evaluar tu capacidad de pago puede ayudarte a tomar mejores decisiones.
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