¿Vas a contratar un seguro? Un agente puede ayudarte a elegir mejor

Contratar una póliza de seguros puede parecer sencillo, pero encontrar la correcta es el verdadero dilema. No todas las personas tienen los mismos riesgos, patrimonio, presupuesto ni necesidades de protección.

Comprar un seguro únicamente por precio o elegir la primera opción disponible puede provocar que, cuando llegue el momento de utilizarlo, descubras que la cobertura no era suficiente, que existe una exclusión que desconocías o que el deducible es más alto de lo que puedes pagar.

Aquí es donde entra la labor de los agentes de seguros, quienes pueden ayudar a identificar riesgos, comparar coberturas y, sobre todo, explicar qué estás contratando.

Un seguro no debería ser de “talla única”

Una póliza puede compararse con un traje: una opción estándar puede resolver una necesidad inmediata, pero no necesariamente se ajusta a las características particulares de quien la contrata.

Un buen agente, en cambio, tendría que conocer la situación del cliente antes de recomendar una cobertura: qué necesita proteger, cuáles son sus principales riesgos y qué capacidad económica tiene para enfrentar un deducible o una pérdida.

En México existen alrededor de 73,500 agentes de seguros y fianzas vigentes, de acuerdo con información de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).

Gabriel Sánchez, director general adjunto de GMX Seguros, señaló que esta profesión ha evolucionado de la tradicional venta de pólizas hacia una función de consultoría y administración de riesgos.

“Lejos de la percepción tradicional del vendedor de pólizas, la profesión del agente se ha transformado en la de un consultor estratégico de riesgos”, explicó.

¿Para qué sirve un agente de seguros?

Una de sus principales funciones debería ser ayudarte a entender aquello que muchas veces aparece en la llamada “letra pequeña”.

Por ejemplo, antes de contratar un seguro necesitas tener claro cuánto es la suma asegurada, qué deducible tendrás que pagar si ocurre un siniestro, si existe coaseguro, cuáles son las exclusiones y bajo qué circunstancias la aseguradora puede o no cubrir un evento.

Son conceptos que pueden resultar técnicos, pero que tienen consecuencias directas para tu bolsillo.

Por eso, la función del agente no debería limitarse a cotizar una póliza. También tendría que explicar las condiciones del contrato y ayudarte a determinar si la cobertura realmente corresponde a los riesgos que quieres proteger.

El trabajo tampoco termina cuando firmas

El seguro demuestra su utilidad cuando ocurre aquello que buscabas proteger: una enfermedad, un accidente, un daño al patrimonio o una responsabilidad frente a terceros.

En esos momentos, el agente también puede orientar al asegurado sobre el proceso para reportar un siniestro, la documentación necesaria y los pasos que debe seguir ante la compañía.

Para Sánchez, esta parte del acompañamiento cobra especial relevancia incluso frente al avance de las herramientas digitales y de inteligencia artificial.

“Cuando se trata de proteger el patrimonio familiar o la continuidad de una empresa, la decisión de compra en momentos críticos continúa requiriendo de empatía, diagnóstico personalizado y asesoría técnica especializada”, agregó.

¿La inteligencia artificial sustituirá a los agentes?

La tecnología ya permite comparar información, analizar coberturas, detectar inconsistencias y agilizar diversos procesos relacionados con los seguros.

Sin embargo, desde la perspectiva de GMX Seguros, esto no necesariamente significa la desaparición del agente. La combinación de herramientas tecnológicas con conocimiento especializado puede transformar la manera en que estos profesionales asesoran a sus clientes.

Un agente que utilice inteligencia artificial para analizar información, pero que además tenga conocimiento técnico para interpretar las condiciones de una póliza, podría ofrecer una asesoría más eficiente.

Para los usuarios, lo importante seguirá siendo comprender qué están contratando.

Antes de aceptar una póliza, pregunta qué cubre, qué no cubre, cuánto tendrás que desembolsar si necesitas utilizarla, cuáles son los límites de la cobertura y qué procedimiento deberás seguir ante un siniestro.

Porque contratar un seguro no debería consistir únicamente en pagar una prima: se trata de saber si esa póliza realmente puede proteger tus finanzas cuando la necesites.