¿Cuánto cuesta comer en el trabajo? Proponen apoyo de empresas

¿Unos taquitos, tortas o fondita? Comer en el trabajo puede costar al día entre 60 y 120 pesos, según un estudio elaborado por la Universidad Autónoma de México (UNAM).

Ante este desembolso, especialistas plantean que las empresas deben asumir un papel más activo para facilitar el acceso a comidas adecuadas y reducir la presión sobre el bolsillo de sus colaboradores.

La investigación presentada por Ricardo Varela Juárez, investigador vinculado a la Facultad de Contaduría y Administración de la UNAM, advierte que el costo de la alimentación es un desafío, especialmente en las grandes ciudades, donde las zonas corporativas concentran restaurantes con precios elevados y pocas alternativas económicas.

El problema también afecta a repartidores, vendedores, mensajeros y trabajadores que pasan buena parte de su jornada fuera de una oficina y deben buscar dónde comer durante sus recorridos.

¿Cuánto cuesta comer en el trabajo en México?

De acuerdo con el monitoreo presentado en la investigación, el precio de una comida varía según el establecimiento:

  • Puestos de comida en la vía pública: entre 60 y 120 pesos.
  • Fondas y establecimientos de comida corrida: entre 90 y 180 pesos.
  • Restaurantes de cadena: entre 220 y 350 pesos.

Por ejemplo, una persona que destina 120 pesos diarios a su comida gasta 2,640 pesos mensuales, considerando 22 días laborales, como referencia para un esquema de lunes a viernes.

Si el consumo diario asciende a 180 pesos, el desembolso mensual llega a 3,960 pesos, mientras que comer diariamente en un restaurante donde el consumo alcanza los 350 pesos elevaría el gasto hasta 7,700 pesos.

Estos cálculos son ilustrativos, consideran una comida por día laboral y no incluyen desayunos, cenas ni la alimentación del resto de la familia.

¿Qué responsabilidad tienen las empresas en la alimentación?

Para Ricardo Varela Juárez, la alimentación no debería considerarse únicamente una responsabilidad individual, pues las condiciones laborales también influyen en las posibilidades de las personas para comer adecuadamente.

El investigador explicó que una alimentación inadecuada puede afectar la salud y productividad, además de generar consecuencias económicas para las familias, las empresas y los sistemas de seguridad social.

Durante un panel sobre alimentación y futuro del trabajo en México, Arturo Rangel, representante de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM), coincidió en que los apoyos alimentarios tienen beneficios que van más allá del ahorro económico.

Desde la perspectiva sindical, destacó que los comedores y otras prestaciones también favorecen la convivencia entre compañeros y fortalecen las relaciones laborales.

Sin embargo, advirtió que estos beneficios se concentran principalmente en el empleo formal, mientras que una parte importante de los trabajadores permanece fuera de estos esquemas.

Cuatro propuestas para que las empresas apoyen la alimentación

Los especialistas plantearon alternativas que las organizaciones pueden implementar de acuerdo con su presupuesto, ubicación y modalidades de trabajo.

1. Ofrecer comedores empresariales. Permiten que los trabajadores tengan acceso a alimentos dentro de sus instalaciones. Sin embargo, requieren espacio físico y recursos para su operación.

2. Incorporar vales de comida. A diferencia de los vales de despensa, destinados principalmente a comprar productos para el hogar, estos permiten adquirir alimentos preparados en restaurantes, fondas y cafeterías afiliadas.

3. Establecer convenios con restaurantes. Jorge García Ramírez, director general de Lite Well, firma especializada en bienestar organizacional, propuso negociar precios preferenciales con establecimientos cercanos para que los trabajadores aprovechen mejor su presupuesto.

4. Adaptar las prestaciones. Las necesidades no son iguales para quienes trabajan en una planta industrial, una oficina, desde casa o realizando actividades en campo. Por ello, los apoyos deben responder a las características de cada grupo.

¿Cuánto podrían ahorrar los trabajadores con vales de comida?

Una propuesta de la investigación consiste en que las empresas otorguen un apoyo de 100 pesos por día laboral para adquirir alimentos.

Bajo este supuesto, un trabajador que labora 22 días al mes recibiría 2,200 pesos mensuales destinados a su alimentación.

Si actualmente gasta 120 pesos diarios, su desembolso mensual es de 2,640 pesos. Con ese apoyo empresarial, tendría que cubrir únicamente 440 pesos de su bolsillo, siempre que pudiera utilizarlo en los establecimientos donde consume sus alimentos.

Esto representaría una reducción aproximada de 83% en el gasto personal destinado a esa comida.

Las prestaciones laborales deben evolucionar

Arturo Grado, director de Recursos Humanos de KPMG, explicó que las nuevas modalidades de trabajo llevaron a las empresas a replantear sus estrategias de bienestar.

En su organización, mencionó, se mantuvieron los vales de despensa y se promovieron iniciativas para preparar alimentos sencillos y saludables.

En México existe la Ley de Ayuda Alimentaria para los Trabajadores, que contempla mecanismos para promover una alimentación adecuada, aunque no obliga de manera general a todas las empresas a entregar vales de comida.

Los especialistas coincidieron en que incorporar apoyos alimentarios puede representar un alivio para las finanzas personales y contribuir al bienestar laboral.

El desafío para las empresas es encontrar alternativas que permitan a sus trabajadores comer adecuadamente sin que este gasto absorba una parte importante de sus ingresos.