México envejece más rápido: el reto financiero de vivir más años

México está viviendo una transformación demográfica que obligará a replantear desde el ahorro para el retiro hasta los seguros, el crédito, la vivienda y la forma en que las instituciones financieras evalúan a sus clientes.

Mientras que a Europa le tomó alrededor de 115 años duplicar la proporción de personas mayores dentro de su población, México podría hacerlo en aproximadamente 29 años, lo que deja mucho menos tiempo para preparar al sistema financiero, las políticas públicas y a las propias familias.

Ese fue uno de los principales temas discutidos durante el 2.º Foro de Inclusión Financiera para Todas las Edades, organizado por la Secretaría de Economía, AVU I.A.P. y Banamex, que reunió a autoridades, instituciones financieras, Afores, aseguradoras, fintechs, empresas, organismos multilaterales y especialistas.

La pregunta central fue sencilla, pero de gran alcance: ¿cómo debe prepararse México, financiera y económicamente, para una población que vivirá cada vez más años?

Vivir más también cambia tus finanzas

Hablar de longevidad no significa únicamente hablar de vejez. Una mayor esperanza de vida modifica prácticamente todas las etapas financieras de una persona: desde la apertura de su primera cuenta bancaria hasta la planeación del retiro, la protección del patrimonio y la herencia.

Por ello, la inclusión financiera ante una mayor longevidad en México tendrá que considerar no sólo que las personas vivan más años, sino que sus necesidades financieras también cambiarán durante periodos más largos.

Esto implica pensar en cuánto ahorrar, durante cuántos años trabajar, qué seguros contratar, cómo invertir y de qué manera financiar gastos de vivienda, salud o cuidados.

Las personas mayores no son un solo grupo

Uno de los puntos discutidos durante el encuentro fue la necesidad de cambiar la manera en que se observa a las personas mayores.

De acuerdo con la información presentada en el Foro, alrededor de 72% de las personas mayores mantiene autonomía tanto económica como física.

Esto significa que el envejecimiento no necesariamente implica dependencia.

Además, las personas que actualmente superan los 50 años pueden llegar a edades avanzadas con condiciones económicas, laborales, familiares y de salud muy distintas entre sí.

Incluso, las investigaciones sobre longevidad muestran que una persona de 70 años puede tener actualmente capacidades que décadas atrás se asociaban con alguien de 50.

Ese cambio puede tener consecuencias importantes en la edad de retiro, las trayectorias laborales, el diseño de productos financieros y los horizontes de inversión.

Vivimos más, pero no necesariamente con buena salud

La longevidad también tiene una cara financiera más compleja.

Durante el Foro se destacó que los mexicanos pueden pasar hasta 10 años de su vida en condiciones de morbilidad, es decir, enfrentando enfermedades o problemas de salud que pueden generar gastos médicos, cuidados y pérdida de ingresos.

También existe una diferencia entre la esperanza de vida al nacer y la esperanza de vida de quienes ya llegaron a los 50 años.

Las cifras planteadas durante el encuentro apuntan a alrededor de 76 años en el primer caso y hasta 82 años en el segundo.

Para las familias, esto significa que la planeación financiera para el retiro podría necesitar cubrir más años de los que tradicionalmente se contemplaban.

Y para Afores, aseguradoras y otras instituciones financieras, representa un reto para calcular riesgos y diseñar productos adecuados para vidas más largas.

¿Dónde están las oportunidades de inversión?

Una población que vive más años también modifica la demanda de productos y servicios.

Sectores como vivienda, salud, seguros, tecnología, turismo, movilidad, empleo y consumo tendrán que adaptarse a nuevas necesidades.

Este fenómeno ha impulsado en distintos países la llamada economía plateada, que agrupa productos, servicios e inversiones vinculados con poblaciones de mayor edad y con una mayor longevidad.

Durante el encuentro se presentaron iniciativas internacionales y modelos de inversión que podrían adaptarse a México, además de sectores que podrían recibir capital en los próximos años.

El sistema financiero será clave en ese proceso.

Sin crédito, seguros, ahorro e instrumentos de inversión será más difícil desarrollar la infraestructura y los servicios que una sociedad con vidas más largas requerirá.

Inclusión financiera no es sólo tener una cuenta

Otro de los puntos discutidos fue que una persona no necesariamente está incluida financieramente por el simple hecho de tener acceso a una cuenta bancaria o algún otro producto.

La inclusión financiera también implica que las personas tengan información suficiente para tomar decisiones y herramientas adecuadas para cada etapa de su vida.

Por eso, durante el Foro se abordaron temas como educación financiera, prevención de fraudes, uso seguro de herramientas digitales, ahorro, inversión, protección patrimonial y planeación para el retiro.

El objetivo es que los productos financieros acompañen a las personas durante todo su ciclo de vida y no sólo durante determinados años.

La edad no debería definir automáticamente el riesgo

Una de las conclusiones que atravesó distintas mesas fue que la edad, por sí sola, no debería determinar cómo una institución financiera evalúa la capacidad económica, productividad, riesgo o relación con la tecnología de una persona.

Este punto será cada vez más relevante conforme aumente la población de mayor edad económicamente activa, emprendedora, consumidora de servicios digitales y con patrimonio disponible para invertir.

Por Banamex participaron Juan Luis Ordaz, director de Educación Financiera; Daniela Verástegui Flores, directora de Desarrollo de Negocio de Afore Banamex; Mauricio Mondragón, head de Alianzas de Fondos de Banca Patrimonial, y Pedro Freixas, director de Banca Digital.

Los temas abordados incluyeron autonomía económica, prevención de fraudes, ahorro e inversión para el retiro, bienestar financiero e innovación intergeneracional.

Luis Miguel Prado, director de Compensaciones y Beneficios, participó también en la bienvenida institucional y como moderador de uno de los paneles.

AVU I.A.P., por su parte, es una Institución de Asistencia Privada de la Ciudad de México enfocada en innovación en envejecimiento y longevidad, autonomía de las personas mayores, combate a la discriminación por edad y desarrollo de proyectos relacionados con la economía plateada.

Para México, el reto no será únicamente que su población viva más años.

El desafío será lograr que esos años adicionales lleguen acompañados de ahorro suficiente, protección financiera, oportunidades laborales, acceso a servicios y productos diseñados para una realidad demográfica muy distinta a la actual.