Paquete Económico 2027 prioriza programas sociales, salud e inversión

Programas sociales para cerca de 43 millones de personas, más recursos para salud y educación y una fuerte apuesta por la infraestructura marcarán el gasto público del próximo año. El Paquete Económico 2027 busca sostener estos apoyos y servicios mientras el Gobierno enfrenta el reto de aumentar sus ingresos y mantener bajo control sus necesidades de financiamiento.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) plantea esta ruta bajo la expectativa de que la economía mexicana tenga un mejor desempeño: prevé un crecimiento de entre 1.5 y 2.5% en 2027, después del rango de entre 1 y 2% estimado para este año. 

“Esta administración tiene el objetivo de potenciar el crecimiento de México y para lograrlo continuaremos incrementando la inversión en infraestructura”, señaló Edgar Amador Zamora, secretario de Hacienda y Crédito Público, durante la presentación del paquete.

El funcionario explicó que la estrategia contempla inversiones en energía, transporte, logística, salud, agua y educación, con la intención de impulsar la actividad económica, generar capacidad productiva y reducir las desigualdades entre distintas regiones del país.

¿Cuánto ingresará y cuánto gastará el Gobierno?

Para 2027, el Gobierno proyecta ingresos presupuestarios por alrededor de 9.2 billones de pesos, equivalentes a 23.2% del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el gasto neto rondará los 10.6 billones de pesos, cerca de 26.7% del PIB. 

Dentro del presupuesto, las prioridades estarán en los programas sociales, los servicios públicos y la inversión.

Programas sociales, salud y educación

Los programas sociales prioritarios recibirán poco más de 1.02 billones de pesos. Entre ellos están las pensiones para adultos mayores, Mujeres Bienestar y personas con discapacidad, además de las becas Benito Juárez y Rita Cetina, Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo el Futuro. 

“El gasto público en 2027 seguirá orientado a mejorar el bienestar de las familias y fortalecer el crecimiento económico”, afirmó Edgar Amador.

En salud, informó, se destinarán 1.1 billones de pesos, 10.9% más que en 2026, mientras que educación recibirá 1.3 billones de pesos, con un incremento superior a 7%.

La inversión será otro de los pilares. Hacienda identifica 560 mil 172.6 millones de pesos para proyectos prioritarios, entre trenes, carreteras, obras hidráulicas y proyectos de Pemex y CFE. 

¿De dónde saldrán los ingresos?

Una de las apuestas para financiar el gasto será fortalecer la recaudación.

Hacienda estima que los ingresos tributarios alcanzarán 15.9% del PIB en 2027, un nuevo máximo. La propuesta no contempla crear nuevos impuestos ni elevar las tasas generales, pero sí modificaciones al ISR, mayor fiscalización y medidas para cerrar espacios de evasión y elusión fiscal. 

También se esperan mayores ingresos no tributarios mediante la actualización de algunos derechos relacionados con infraestructura ferroviaria, trámites sanitarios, protección ambiental y uso del espacio aéreo.

Amador explicó que las modificaciones tributarias buscan que “la contribución de las empresas sea más consistente con su capacidad económica”, además de combatir prácticas como el uso de facturas para acreditar deducciones de manera indebida.

El reto de hacer que las cuentas cuadren

Aun con una mayor recaudación, el Gobierno seguirá gastando más de lo que ingresa, sin embargo, para 2027, Hacienda prevé que el déficit presupuestario se reduzca de 3.6 a 3.4% del PIB, como parte de su estrategia para ordenar gradualmente las finanzas públicas.

En términos sencillos, el Gobierno continuará gastando más de lo que ingresa, aunque busca reducir gradualmente esa diferencia.

La deuda pública, por su parte, se ubicaría en 55% del PIB, frente al 54% estimado para el cierre de 2026. 

“La responsabilidad hacendaria es la que permite al Estado conservar en el tiempo la capacidad de invertir, proteger el bienestar de las familias y responder ante nuevos desafíos”, sostuvo Amador.

El Paquete Económico 2027 plantea así un equilibrio que será clave seguir durante el próximo año: mantener el gasto social, aumentar la inversión y conseguir más ingresos sin que el desequilibrio de las finanzas públicas vuelva a crecer.